El punto de partida
Una cadena con varios locales y un equipo en turnos tiene el mismo problema de siempre: la información de las personas está repartida. Quién trabaja cuándo, quién ha pedido vacaciones, dónde está cada nómina, a quién hay que avisar de qué.
Y de cara al público, la marca necesitaba una casa propia en internet que transmitiera lo que se vive en la barra.
Lo que propusimos
Un único proyecto con dos capas conectadas.
- Por fuera: una web de marca clara, con las ubicaciones, la carta y el carácter de las cafeterías.
- Por dentro: un portal con acceso según el papel de cada persona, donde cada quien ve solo lo que le toca.
- La condición: que fuera tan fácil que cualquiera del equipo pudiera usarlo desde el móvil sin que nadie se lo explicara.
Cómo lo llevamos a cabo
Construimos el portal por módulos, empezando por lo que más tiempo ahorra y dejando para después lo que más puede esperar.
- Turnos y cuadrantes: publicados por RR. HH. y consultados por cada empleado.
- Vacaciones: solicitud, revisión, saldo, festivos y cambios, con cálculo proporcional.
- Avisos internos: con marca de lectura y envío opcional por correo.
- Nóminas y documentos: publicación, descarga y caducidad controladas; cada persona solo accede a las suyas.
- Administración: consola para correcciones, roles y trazabilidad de lo que se cambia.
- Con cuidado en lo delicado: permisos por persona, copias y restauración probadas, y revisiones antes de tocar nada en producción.
El resultado
La plantilla consulta turnos, vacaciones y nóminas desde el móvil, y RR. HH. gestiona solicitudes en un único sitio en lugar de perseguirlas por varios canales. El portal funciona en producción con datos reales y sigue creciendo por módulos.
Lo que aprendimos
Que en un proyecto de este tipo lo importante no es el número de funciones, sino acertar con el orden: empezar por lo que más duele y construir sobre una base segura. Es el tipo de trabajo que más nos gusta: software hecho a la medida de cómo trabaja un negocio concreto.